La interculturalidad del mundo musulmal
El Primer Congreso Nacional sobre Inmigración, Interculturalidad y Convivencia que se ha celebrado en Ceuta, entre los días 22 y 26 de octubre de 2001, nació del trabajo del Instituto de Estudios Ceutíes en ese ámbito, tras haber desarrollado numerosas actividades al respecto, con la idea de profundizar en todos aquellos aspectos relevantes que le son propios y que a todos nos afectan.
En él se ha tratado de conocer y analizar la realidad de los fenómenos migratorios que actualmente nos preocupan y que propician situaciones de convivencia hasta ahora desconocidas en nuestro modo de vida y relación, para buscar las fórmulas que permitan el desarrollo de una interculturalidad exenta de conflictos.
Para ello, no cabe duda que la vía de intervención más eficaz debe emanar de la puesta en marcha de los programas educativos adecuados, sin olvidar la necesidad de garantizar los mínimos sociales que los hagan posible.
Esta cita estaba especialmente dirigida a todos aquellos profesionales de la educación &en cualquiera de sus áreas de conocimiento& cuya docencia o línea de investigación se relacionaran o estuvieran comprometidas con estos fenómenos, hoy incipientes y localizados; pero, con clara tendencia a extenderse e impregnar a nuestra sociedad en todo su conjunto.
Por otra parte, pretendía conseguir, a través de ésta y de futuras ediciones, la tan ansiada y ya antigua pretensión de crear en Ceuta una Institución de gran calado, nacional e internacional, que se dedique formalmente a la promoción de experiencias que traten de dar cumplida satisfacción a los retos que la convivencia nos plantea día a día.
En suma, este congreso ha tratado de servir de punto de encuentro, de foro de debate e intercambio y de motor de investigación y difusión, que aporte luz a los problemas actuales de una sociedad cada vez más pluricultural y compleja.
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2. PONENCIAS Y MESAS REDONDAS.
Las intervenciones de los participantes, distribuidas en ponencias, mesas redondas y comunicaciones, giraron en torno a los tres grandes centros de interés que dieron nombre al congreso: Inmigración, Interculturalidad y Convivencia, y de las que, a continuación, haremos una breve reseña.
No obstante, si bien la conferencia inaugural titulada “Política de Inmigración”, que corrió a cargo de D. Enrique Fernández Miranda y Lozana -Secretario de Estado para la Extranjería y la Inmigración-, ofreció las ideas y directrices que el gobierno español tiene previstas respecto a esta temática, aquí nos dedicaremos expresamente al contenido objeto de debate en este congreso.
2.1. Inmigración.
1ª Ponencia: “Del proceso extraordinario de regularización de 1991 al proceso de 2001: Análisis de una década de inmigración magrebí en España”, a cargo de la Dra. Dña. Ana Isabel Planet Contreras, de las Universidades de Alicante y Autónoma de Madrid.
La Dra. Planet destacó especialmente la dificultad para poder delimitar temporalmente el fenómeno de la emigración magrebí hacia España. Los múltiples lazos que a lo largo de la historia se han tejido entre ambos países, separados y unidos por tierra y mar, han hecho de los movimientos humanos, en uno y otro sentido, un fenómeno recurrente que no se ha interrumpido nunca. Ya avanzado el siglo XX el fin de la presencia colonial de España en el territorio del Protectorado en Marruecos dio lugar a un tipo de emigración postcolonial, especialmente interesante por la población afectada y porque significó el inicio de una nueva etapa de estos movimientos.
Sin embargo, el fenómeno de la emigración magrebí hacia España se hizo especialmente interesante en la última década del siglo XX. Los múltiples cambios económicos, sociales y políticos sufridos por España, que refuerzan más que nunca el factor de atracción y el mito de El Dorado español, y los procesos de Ajuste Estructural desarrollados en Marruecos que afectan a su economía, explican parcialmente el incremento de estos flujos humanos. Una primera mirada general a la colonia de marroquíes, argelinos y magrebíes instalados en España, en estos años, puede hacerse teniendo en cuenta el proceso extraordinario de documentación que tuvo lugar en 1991. Este proceso puso de manifiesto una serie de cuestiones tales como: lugares de procedencia, tipo de emigración, localización espacial y laboral en territorio español, etc. Diez años después, la emigración continúa, se diversifica y el marco jurídico, las condiciones económicas de la sociedad de acogida y de procedencia han cambiado. Resulta interesante, pues, intentar hacer un balance de esta década de emigración magrebí a España.
Diez años de inmigración magrebí en España que coinciden con la transformación definitiva de la Nación en país de inmigración. La elaboración de una política migratoria específica que siendo coherente con las disposiciones europeas también lo sea con las propias necesidades y la propia dinámica histórica de las relaciones de España con los países del Norte de África, es quizás uno de los principales retos que se le plantea a las autoridades. La construcción de una sociedad en la que tengan cabida estos trabajadores, acompañados cada vez más de sus familias, y el desarrollo de una convivencia que enriquezca a todos, es un reto que nos compete a la sociedad española en general.
2ª Ponencia: “Inmigración extracomunitaria en Europa: El caso de Ceuta y Melilla”, a cargo del Dr. D. Pietro Soddu, de la Universidad de Cagliari y del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos (T.E.I.M.) de la Universidad Autónoma de Madrid.
Partiendo de algunas consideraciones básicas sobre la inmigración en el Mediterráneo y dimensionando la importancia actual del fenómeno inmigratorio, que tanto preocupa a los países desarrollados, el profesor Pietro Soddu centró sus reflexiones en el fenómeno de la inmigración extracomunitaria, concretándola en los casos de Ceuta y Melilla. Analizó el papel desempeñado por estas ciudades en el contexto generalizado de las inmigraciones internacionales, las rutas migratorias que conducen a ellas y una breve historia de lugares e instituciones de acogida, como los conocidos de las Murallas Reales del Ángulo, Calamocarro, la Granja Agrícola o el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes), el más actual, planteando los aspectos geográficos, económicos y sociales de ambas ciudades, y cómo sufren la presión migratoria, tanto de individuos del vecino reino de Marruecos, como de aquellos países próximos, además de los del área subsahariana.
Además, realizó una cronología del fenómeno migratorio y las medidas adoptadas por el Ejecutivo español, tanto a nivel nacional, como autonómico y provincial, junto a la importancia de una armonización de la política comunitaria. De igual modo, describió las funciones de las ONG’s en actividades tales como las de impermeabilización de las fronteras, las acogidas, los traslados a la Península, etc. Asimismo, esbozó las intervenciones de entidades mediacionales tales como los Sindicatos y el Pacto Territorial por el Empleo de Melilla, y la cooperación internacional.
3ª Ponencia: “La Institución San Antonio de Ceuta”, a cargo de su Director, D. Alejandro Rodríguez Arnet, Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología.
La necesidad informativa de la comunidad sobre la realidad de los menores marroquíes en la ciudad de Ceuta, es lo que motivó al director de la institución San Antonio de Ceuta a plantearnos la problemática de estos menores no acompañados, de cuya realidad diaria es testigo excepcional la Ciudad Autónoma de Ceuta.
Es un hecho novedoso el protagonismo migratorio de estos menores que no responden por sus características a la generalidad del fenómeno migratorio, ya que estos inmigrantes no tienen los mismos intereses que el resto.
Así pues, en esta ponencia se analizaron los diferentes condicionantes sociales de origen de estos menores marroquíes, poniendo de relieve sus características demográficas (lugar de procedencia, edad, natalidad, mortalidad, etc.) y otros indicadores de marginación, económicos, educacionales, de urbanización, de bienestar social, etc.
Una vez analizada la situación de los menores no acompañados, se examinaron las respuestas dadas por la ciudad de Ceuta a tal problema, centrándose en la Institución San Antonio, abordando temas globales tales como: los beneficiarios, la organización, los objetivos, las mejoras materiales, los recursos y los proyectos futuros; destacando el enorme esfuerzo realizado por parte de todos los implicados.
1ª Mesa Redonda: “El fenómeno de la inmigración”, con la participación de D. Fernando Jimeno (Director Provincial del INSERSO en Ceuta), Dña. Fina Castillo (Institución de Menores de San Antonio de Ceuta), D. José Carlos García (Diario El Faro de Ceuta), la Dra. Dña. Ana I. Planet y el Dr. D. Pietro Soddu.
Tras las correspondientes presentaciones, el moderador inició la sesión planteando, a los miembros de la mesa, dos interrogantes que pretendía que sirvieran de punto de arranque y motivo de reflexión para todo los asistentes.
Las preguntas formuladas fueron estas:
1. ¿Cómo han visto ustedes evolucionar el fenómeno de la inmigración desde sus áreas de participación?.
2. ¿Qué perspectiva de futuro ven?. ¿Qué inercia lleva todo este fenómeno y, sobre todo, que proyectos de intervención podrían llevarse a cabo?.
De las distintas intervenciones que se produjeron en torno al primer punto, se pudo concluir que la inmigración había adquirido en los últimos años rasgos de estructuralidad. De ser un fenómeno coyuntural a comienzos de los 80 (200.000 extranjeros viviendo en España), ha pasado a ser un fenómeno estable incorporándose ya a nuestras vidas (hoy podemos hablar de una población extranjera de 11200.000 personas).
Se ofrecieron también datos orientativos sobre el fenómeno migratorio en España. De las 800.000 personas censadas como extranjeros regulares, 300.000 pertenecían a la Unión Europea, 200.000 a las ciudades del Norte de África y del África Subsahariana, 160.000 eran de América Latina (Perú, Colombia, Ecuador y República Dominicana) y el resto provenían de los países Asiáticos (China y Filipinas). En cuanto a la distribución de estas personas en nuestro país, parece ser que el 20% eligió como destino Madrid, el 16% Barcelona, el 13% Andalucía y el 13% Canarias y Baleares.
Por otro lado, también se apuntó que el fenómeno de la inmigración había tenido un efecto dinamizador en nuestro país y era algo que nos estaba ayudando mucho a definir nuestra propia identidad. En la Universidad el interés por este tema había sido altísimo y, como consecuencia de ello, habían proliferado los equipos interesados en la inmigración en los últimos tiempos.
En relación, al segundo interrogante planteado, se señaló que no debíamos olvidar que hablar de inmigración es hablar de una cuestión de Estado, que en el día de hoy ocupa el tercer puesto de los problemas que más afectan a la población española después del terrorismo y el paro. Por ello, las soluciones y planteamientos que se adopten deberían ser globales y afectar al mayor número de países posibles. En este sentido, a nivel europeo, se ha propuesto fijar una política común que afecte a varios aspectos: Control y regulación de flujos, potenciación de la integración social de estos colectivos y cooperación al desarrollo de los países de origen. En torno a estos tres ejes se deben articular todas las propuestas de futuro, que se piensen, sobre el fenómeno migratorio.
En esta mesa se adelantaron ya algunas ideas:
a) Sobre la regulación de flujos:
‑ Potenciar la labor de embajadas, consulados y oficinas consulares.
‑ Exigencias de visados.
‑ Lucha contra las redes de tráfico de inmigrantes.
‑ Establecer contingentes en los países de origen.
b) Sobre Integración social del inmigrante:
‑ Crear una red de centros de estancia temporal de inmigrantes, donde se reciba un trato digno y se realicen actividades formativas encauzadas a una inserción laboral y social.
‑ Elaborar un programa especial contra el racismo y la xenofobia como vehículo que impida un choque cultural.
c) Sobre Co-Desarrollo:
‑ Inversiones de recursos humanos y económicos en los países necesitados.
Los integrantes de la mesa finalizaron sus intervenciones apuntando que, con relación a los dos primeros aspectos, era evidente que se estaban dando pasos sólidos y existían proyectos de futuro, mientras que el apartado de Cooperación al Desarrollo era el más abandonado y sobre el que no se habían puesto a trabajar seriamente todavía.
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2.2. Interculturalidad.
4ª. Ponencia: “De la atención a la inmigración a la práctica intercultural: El caso de Andalucía”, a cargo del Dr. D. F. Javier García Castaño, del Laboratorio de Estudios Interculturales de la Universidad de Granada.
El Dr. García Castaño destacó en su ponencia que la creciente presencia de población extranjera en la última década en España ha provocado un buen número de discursos, colocando al fenómeno de la inmigración entre los tres problemas más importantes de la sociedad española en las encuestas de opinión. Aún siendo un porcentaje muy pequeño de población (no más del 2,5% a finales del año 2000), en comparación con nuestros vecinos más ricos, se ha disparado una alarma social que ha pasado en un corto espacio de tiempo de la solidaridad a la sospecha, con algunos tintes de recelo y muchas dosis de indiferencia.
En estos escenarios se han construido los discursos de atención a esta “nueva” población desde, justamente, la condición de “nuevos” y sin los mismos derechos de los que ya estábamos aquí. En general, la política y la práctica que se ha desarrollado comprende de manera especial el tratamiento excepcional, diferencial, desigual y compensador hacia esta población.
En el ámbito educativo también ha saltado la “alarma social” y se han movilizado los actores por reconocer la presencia de la población inmigrante (aunque tengamos aún pocos datos del conjunto del Estado) y se han puesto en marcha medidas para dispensar una atención a estos “nuevos” escolares. Aquí también el tratamiento ha sido la excepcionalidad y el procedimiento diferencial, elementos que generaran más desigualdad.
Asimismo, se pasó revista a estas prácticas educativas de atención a la población inmigrante en un contexto geográfico determinado: Andalucía; presentando una serie de datos para facilitar el análisis y evaluación del fenómeno. Finalmente, la ponencia concluyó con un análisis crítico de lo que está siendo la experiencia andaluza de Aulas Temporales de Adaptación Lingüística, generadas para la atención a los escolares que viene de la inmigración extranjera.
5ª Ponencia: “Psicopatologías en la migración”, a cargo de la Dra. Dña. Isabel Badillo León, Directora del Centro INFAD de Psicología de Barcelona y Vicedirectora de la Revista Antrophologica del Instituto de Antropología de Barcelona.
La Dra. Badillo tuvo como propósito en su ponencia abordar el estudio del fenómeno de la migración desde la perspectiva de la psicología cultural, analizando las consecuencias psicopatológicas (duelo y depresión) que el proceso migrante conlleva.
En su primera parte, analizó la espacio-temporalidad de la migración, destacando que la imigración comienza por un “trasplante” geográfico que desarraiga al individuo o la comunidad migrante de sus raíces territorial-culturales. “Trasplante” que produce una “pérdida afectiva” que se procesa como duelo. La migración supone, además, una “ruptura biográfica” en tres momentos (partida, viaje y llegada), que se corresponden con los tres momentos de los “rituales de paso” y la consiguiente “mutación ontológica” o cambio de ser (se es otro). Además, abordó los procesos de aculturación y enculturación que se experimentan al contacto con la cultura receptora.
En su segunda parte, se estudió la “aflicción del migrante” o procesos de duelo y rituales de luto que tienen lugar al tratar de elaborar la “pérdida”. Estos procesos pueden ser normales y resolutivos, o bien patológicos y no resolutivos. En la deficiente resolución del duelo por las pérdidas, se utilizan defensas maníacas e histéricas, por un lado, y defensas obsesivo-compulsivas, por otro.
En su tercera parte, se abordó la depresión migrante, fruto de una deficiente elaboración del duelo por la “pérdida afectiva” de los orígenes, estudiando inicialmente la depresión del migrante como “situacional” (suceso vital, pérdida), para proceder después a un análisis transcultural de las diversas manifestaciones sintomáticas (de acuerdo con sus culturas de origen), a través de los cuales presentan su depresión los migrantes.
Las conclusiones más importantes a las que llega esta ponencia es poner de manifiesto las siguientes necesidades:
1º. Analizar los procesos de duelo en las pérdidas (en este caso, por migración) para poder canalizar resolutivamente el sufrimiento que toda migración comporta y evitar que el migrante caiga en una depresión autodestructiva.
2º. Analizar tanto las diversas formas de sintomatología (de acuerdo con las culturas de procedencia) a través de las cuales se manifiesta la depresión del migrante, cuanto las diversas formas de elaboración de duelo y ritualización de luto que cada comunidad cultural utiliza para procesar resolutivamente la “pérdida por desarraigo” que sufre todo migrante.
3º. Comprender los problemas de salud mental que la migración comporta, para darles adecuado planteamiento y solución.
2ª Mesa Redonda: “La interculturalidad como objetivo de intervención”, con la participación del Dr. D. F. Javier García Castaño, de la Dra. Dña. Mª Inmaculada Ramírez Salguero, del Dr. D. José Mª Roa Venegas, del Dr. D. Francisco Mateos Claros y de D. Santiago Ramírez Fernández de la Universidad de Granada, y del Psicopedagogo D. Antonio Palomo García, Director de Colegio Público "García Lorca" de Ceuta.
Esta mesa redonda se centró explícitamente en el caso de Ceuta, Ciudad Autónoma que históricamente vive una situación excepcional, en la que conviven, además de la población autóctona de cultura cristiana, la minoría mayoritaria de origen musulmán, y las minorías hindú, hebrea y gitana.
En esta ciudad existen diferencias muy marcadas, no sólo en cuanto al número de personas que proceden de cada una de ellas; sino, también, en lo que respecta a los intereses que persiguen. La comunidad de cultura musulmana se ha asentado buscando mejores condiciones de vida que las que tenía en sus lugares de origen, trayendo consigo una lengua hablada, poco escrita, de tal manera que los niños que se van incorporando a las escuelas y a la vida ceutí se encuentran con el idioma español totalmente distinto al materno -dariya- y al árabe escrito. De otra parte están la población de cultura de procedencia hindú y la hebrea, ambas comunidades con un nivel de vida muy superior a la musulmana, dedicadas en gran parte al comercio, que es una de las pocas fuentes de riqueza que explota la ciudad. Finalmente, la población gitana que, como sabemos, es una filiación étnica con un gran sentido de identidad muy diferenciada.
Así pues, junto a los naturales intereses diversos que, con motivo de las distintas culturas, cada comunidad ofrece, hay que sumar también las diferentes expectativas de futuro de cada caso. Mientras que los de origen cristiano disfrutan del estatuto de un asentamiento histórico estable, los de origen musulmán, con un crecimiento muy fuerte debido a los altos índices de natalidad y la llegada casi imparable de nuevas familias desde Marruecos que se establecen de forma irregular, buscan mejorar sus condiciones de vida, de igual forma que las restantes culturas minoritarias, aunque éstas muestran una dinámica menos intensa y menos activa de asentamiento.
Por otra parte, tampoco podemos pasar por alto el enclave geográfico de la Ciudad Autónoma, en la encrucijada de dos mundos, en la que el Estrecho es un paso, actualmente, de los de mayor densidad de tráfico marítimo, lo que supone un impacto nada despreciable.
En este contexto, la mesa abordó una serie de problemas que giran en torno a la intercomunicación necesaria para que las diferencias sean las fuentes fructíferas de una convivencia modélica. Esta situación, naturalmente, propició que distintos aspectos fueran debatidos, como era el objetivo de esta actividad, destacando entre sus conclusiones las siguientes:
El marco es, sin duda, la Ciudad Autónoma de Ceuta y el objetivo la convivencia que debe construirse sobre personas que, sintiéndose orgullosas de su propia cultura, sean capaces de interactuar con otras culturas, relacionándose, comprendiéndose y propiciando un enriquecimiento mutuo que promueva la formación de hombres y mujeres con una conciencia abierta con proyección de futuro. Un futuro construido sobre los pilares de la aceptación, el respeto mutuo y la solidaridad.
Para construir este futuro, la educación es el medio más idóneo y, por ello, debe contemplar los siguientes aspectos:
Todos los alumnos deben gozar de las ventajas del enriquecimiento que supone participar en un contexto en el que están presentes diversas culturas, sin que ello suponga pérdida de identidad, antes al contrario, mantener la identidad propia y la apertura hacia las otras identidades, son condiciones que favorecen la coexistencia pacífica entre las diferentes culturas.
La interculturalidad debe ser una realidad no ceñida exclusivamente a la escuela, sino que implique a toda la sociedad, ya que el compromiso de la educación intercultural atañe a toda la comunidad pluricultural.
La diversificación permite una actitud respetuosa con las propias valoraciones y las limitaciones que cada grupo hace suyas.
La formación inicial y permanente deben ser conscientes de los estereotipos sociales de cada una de las comunidades de la sociedad ceutí y las ventajas e inconvenientes que aportan al proceso; pero, sobre todo, deben protagonizar sus papeles como medios valiosos para incluir a las minorías de inmigrantes.
Tanto las distintas lenguas maternas como el español, lengua mayoritaria y oficial, pueden complementarse, propiciando situaciones de bilingüismo o multilingüismo que enriquezcan la formación de los alumnos, porque favorecen la apertura, comprensión y flexibilidad para con los valores de las otras culturas.
Los contenidos curriculares deben ser un fiel reflejo de las referencias pluriculturales en contacto, favoreciendo unidades interculturales que destierren aquellos aspectos negativos para las minorías étnicas.
Existe un abundante y preocupante fracaso escolar entre los alumnos de cultura de origen musulmán, cuyo punto de partida se asemeja a la situación de deprivación cultural de otros lugares del país. Por ello, hay que adecuar los proyectos educativos a los alumnos (adaptaciones curriculares) para facilitarles su integración social.
La interculturalidad requiere una formación peculiar entre los profesores que estén implicados en esta experiencia. La colaboración escuela-universidad es un objetivo prioritario para coadyuvar a lograr la mejor de las formaciones para todos los docentes.
En síntesis, estas conclusiones no son sino el reflejo de La Ley de Ordenación General del Sistema Educativo que en su Preámbulo declara que la educación debe propiciar:
1º. La propia identidad que se sostendrá con la cultura materna para comprender y abrirse a otras culturas.
2º. La tolerancia y la solidaridad, de forma crítica, como base del interculturalismo para propiciar la convivencia.
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2.3. Convivencia.
6ª Ponencia: “Conducta antisocial versus convivencia”, a cargo del Dr. D. José Ignacio Navarro Guzmán, de la Universidad de Cádiz.
En esta ponencia, el Dr. Navarro destacó que el comportamiento antisocial se refiere a un conjunto de actuaciones que se caracterizan por perturbar de alguna manera el statu quo de la convivencia y vida ciudadana cotidiana. Con frecuencia, dichos comportamientos se han asociado a fenómenos vinculados con la delincuencia juvenil, si bien esta es una consideración no necesariamente cierta en todos los casos.
Por otro lado, desde parámetros clínicos se ha entendido el comportamiento antisocial como una posible alteración de la personalidad en una gama muy amplia de situaciones que van desde la hostilidad, hasta el homicidio característico de las personalidades violentas (Lykken, 1995; Wolman, 1999), o lo que desde la DSM-IV se considera trastorno antisocial de la personalidad (APA, 1994).
No obstante, aunque el Dr. Navarro expuso algunas de las características del trastorno antisocial de la personalidad, como es el fracaso para adaptarse a las normas, la impulsividad o dificultad para planificar la conducta, la irritabilidad y agresividad, entre otras; su principal propósito fue centrarse en aquellos elementos del comportamiento antisocial más vinculados con el desarrollo de la infancia y la adolescencia que ponen en entredicho la convivencia en un entorno pluricultural.
De esta forma, abordó el fenómeno de la violencia, diferenciándola de otras conductas arraigadas en la especie humana como es la agresividad. Efectivamente, los términos violencia, agresividad y delincuencia no son equivalentes. La agresividad está enraizada en nuestra estructura biológica y es una respuesta adaptativa de la especie humana, que comparte circuitos neuronales y otros aspectos biológicos con la violencia. Esta última, tiene una finalidad de hacer daño o destruir a la otra persona, las cosas o su entorno. En tanto que la delincuencia se refiere más a una transgresión de las normas sociales en unos vectores espacio-temporales definidos (Echeburúa. 1998).
Otro de los aspectos en el que hizo hincapié fue el referido a los vínculos de la conducta antisocial con los hábitos culturales y las prácticas de consumo audiovisual propias de las sociedades avanzadas, considerando aquí dos fenómenos que destruyen las relaciones de convivencia en cualquier comunidad, como son: la aparición de los ciclos de violencia gratuita dentro de entornos socioeconómicamente desarrollados y el efecto mimético de los medios de comunicación, que en ocasiones se observan en manifestaciones de conducta antisocial de los jóvenes.
Finalmente, se centró en el análisis del comportamiento antisocial desde una perspectiva positiva, a la luz de los antecedentes y la puesta en marcha de la Ley Orgánica Reguladora de la Responsabilidad Penal del Menor de 2000. En este sentido, se abordaron las causas de los conflictos de la adolescencia y su repercusión en la convivencia ciudadana, los mecanismos de reacción y control de la misma, y las respuestas que se dan desde una perspectiva reeducadora más que penalizadora.
7ª Ponencia: “La identidad cultural en la migración”, a cargo del Dr. D. Ángel Aguirre Baztán, de la Universidad de Barcelona.
Partiendo del hecho de que, a causa de la globalización, se está vivenciando una reacción de búsqueda de la identidad, el Dr. Aguirre analizó el hecho de que el migrante, por un lado, se globaliza siguiendo los caminos del trabajo y, por otro, tiene dificultades para encontrar su identidad cultural, ya que tiene que abandonar su espacio cultural de origen, para trasplantarse a otro.
En la primera parte de esta ponencia, se estudiaron las diversas formas de construcción de la identidad grupal-cultural: desde un aislamiento geográfico e histórico (comunidades primitivas, rurales, etc.) y desde un aislamiento psicológico y sociológico (comunidades urbanas), dando lugar a las etnias y a la cualidad de etnicidad.
En su segunda parte, se abordó el fenómeno del inmigrante como intruso en la homogeneidad sociocultural de la comunidad que lo recibe, hecho que se hace más acentuado en los contextos nacionalistas, destacando que los nacionalismos son reacios a las inmigraciones por temor a que se disuelva su identidad cultural y a que no puedan vehicularse los deseos de autodeterminación aceptada (heterodeterminación).
Ante esta situación, el inmigrante se resistirá, acomodará, adaptará o integrará en la identidad cultural que lo acoge.
En su tercera parte, se analizó la construcción de la identidad cultural del inmigrante como contracultura, etclase, identificación con el agresor, etc., por un lado; y como reelaboración de la propia y la cultura receptora, por otro.
En el mundo urbano se construye una identidad cultural plural (tantas identidades, como culturas grupales a las que pertenece), asímétrica (escala de identidades) y mutante (las culturas grupales pueden cambiar, lo mismo que su preferencia asimétrica).
La ponencia concluyó poniendo de relieve lo siguiente:
1º. Es preciso superar la construcción de identidad cultural cerrada (propia de los nacionalismos). Su radicalidad y simplismo no significan mejor identidad psicológica.
2º. La etclase supone la construcción de una identidad cultural de resistencia, frente a la marginación social y económica de los inmigrantes.
3º. Los cambios de identidad en los migrantes no deben ser bruscos y patológicos, pudiéndose secuenciar a través de la transgeneracionalidad.
La principal construcción de la identidad se realiza, por un lado, asumiendo la propia biografía (no se es lo mismo, pero sí el mismo) y construyéndose un mundo o cosmovisión, como hermenéutica de la realidad. La traumática realidad del migrante hace más necesaria la adecuada construcción de un yo biográfico y de un mundo referencial.
3ª Mesa Redonda: “La convivencia en contextos pluriculturales”, con la participación del Sr. Presidente de la OGN Luna Blanca de Ceuta, del Excmo. Sr. Consejero de Participación Ciudadana de la Ciudad Autónoma de Ceuta, del Sr. Presidente de la Comunidad Hindú de Ceuta y de D. Francisco Escobar y José Miguel Cantón, ambos, sociólogos.
Aunque el título de la mesa redonda permitía hablar de la convivencia en cualquier contexto pluricultural, desde un principio las distintas intervenciones de los asistentes se centraron en la ciudad de Ceuta, en parte motivado por el acotamiento que el moderador introdujo, al inicio del debate, cuando planteó estas dos cuestiones de partida:
1. ¿Cómo ven ustedes, desde su ámbito, la evolución de la convivencia en Ceuta hasta la actualidad?.
2. ¿Qué propuestas de futuro pueden hacer para que esta convivencia en la ciudad vaya a más?.
En cuanto al primer punto, hubo discrepancias entre los componentes de la mesa que, más tarde, fueron corroboradas por los asistentes al Congreso. De un lado, estaban quienes hablaban de una convivencia ejemplar en Ceuta entre las distintas culturas y afirmaban que esta ciudad podía tomarse como el mejor ejemplo de pueblos que viven situaciones parecidas. Quienes pensaban de este modo, decían también que las situaciones de enfrentamiento y tensión que se han podido dar en Ceuta no eran mayores que las que se perciben en cualquier otra ciudad del mundo sin superposición de culturas.
De otro lado estaban quienes manifestaban que en Ceuta no se convivía, más bien se coexistía sin grandes dosis de conflictividad. A nivel de convivencia, pensaban, se había evolucionado muy poco en los últimos años: “Hemos aprendido quizás a caminar paralelamente, pero sin mirar al que tenemos al lado”.
La falta de convivencia a la que aludían era argumentada con razones como éstas:
1. El crecimiento tan notable de la población musulmana había originado, lógicamente, problemas de integración.
2. Las desigualdades económicas y sociales que aún permanecen, pese a los esfuerzos que se hace para compensarlas, dificultan la convivencia.
3. El no-reconocimiento mayoritario, por parte de las cuatro culturas, del valor y el enriquecimiento que supone la diversidad, dificulta el encuentro.
4. La falta de decisión, por parte de unos y de otros, de dar un paso adelante en la construcción de un marco de referencia común en el que confluyan valores de todas las culturas, es un obstáculo para las buenas relaciones interpersonales.
5. El escaso conocimiento “del otro” también es un handicap para la convivencia y en este punto tendría mucho que decir la sociedad civil.
Con relación a las propuestas de futuro para mejorar la convivencia, debemos decir que aquí sí que hubo unanimidad. Entre las propuestas más citadas, podemos destacar las siguientes:
1. Asumir que los conflictos son parte integrante de las relaciones entre personas y que para solucionarlos hay que plantearlos abiertamente, sin miedo alguno.
2. Hay que buscar foros de encuentro, lugares comunes para que las comunidades se conozcan y se entiendan, para que analicen y debatan los problemas latentes de la sociedad ceutí.
3. Crear organismos que promuevan y regulen estos encuentros, como por ejemplo: “El Instituto de Estudios Interculturales de Ceuta”.
4. Fomentar el ejercicio del diálogo y el respeto como pilares básicos desde los que construir la convivencia.
5. Crear un Proyecto de Ciudad global que ayude a compensar las desigualdades existentes.
6. Educar, en casa y en la escuela, en unos valores y en el respeto a unas normas básicas y comunes de convivencia, con independencia de la nacionalidad o etnia.
7. Dotar de mayor protagonismo a la sociedad civil en la construcción de esa sociedad plural a la que aspiramos.
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3. CONCLUSIONES.
Sintéticamente, las conclusiones fundamentales son las siguientes:
1ª. Destacar la doble oportunidad histórica de este Congreso:
En primer lugar, por servir para retomar el diálogo sobre la Inmigración, la Interculturalidad y la Convivencia, desde la óptica de todas las culturas implicadas, impulsando, esperemos que definitivamente, el contacto permanente y la preocupación y ocupación intercultural continua para encontrar y llevar a la práctica fórmulas de entendimiento, de progreso, de armonía y de paz entre todos.
Y, en segundo lugar, porque siempre, especialmente en estos momentos de crisis mundial, se debe imponer la palabra a las armas.
2ª. En este contexto, las herramientas básicas para poder llegar a buen puerto son el respeto mutuo y el diálogo.
3ª. Es preciso potenciar todo aquello que nos une y minimizar lo que nos separa.
4ª. Todavía conocemos muy poco sobre estas realidades y queda mucho camino por recorrer.
5ª. La intervención educativa y el apoyo económico adecuados son básicos para solucionar los problemas existentes.
6ª. Es imprescindible crear una Institución dedicada de forma permanente a estudios y programas de intervención sobre esta realidad.
Por otra parte, relacionamos a continuación distintos aspectos que salieron a flote en el último Congreso y que bien podrían ser el punto de partida de las temáticas a abordar en el próximo, con el fin de procurar un avance cualitativo que vaya dando respuestas a las situaciones que se plantearon. Las ponencias y comunicaciones podrían versar, prioritariamente, en torno a algunas de las siguientes cuestiones:
1ª. Inmigración.
- Legislación.
- Asilo.
- Control del flujo.
- Mejoras de las condiciones de vida mientras dure la estancia.
2ª. Interculturalidad.
- Otras formas de aproximación o acercamiento a una educación intercultural que no sea la folklórica.
- Como superar dificultades que se encuentran los centros para construir la escuela intercultural:
* Romper creencias y actitudes.
* Romper inercias y estereotipos.
* Cómo llevar la acogida y adaptación del escolar de otro cultura.
* Cómo superar las dificultades de comunicación.
- Conocer propuestas metodológica y organizativas más flexibles. Estilos de enseñanza.
- Cómo diseñar un itinerario formativo para maestros y educadores en general.
- Planes de intervención con las familias.
- Como realizar el proceso de normalización de emigrantes para que pueda luego producirse la integración.
- Análisis de los modelos culturales existentes, de los modelos de ciudadanía, de convivencia.
- Tratamiento del componente afectivo en la construcción de una escuela intercultural.
- Proceso de elaboración de proyectos de centros abiertos al entorno multicultural.
- Papel de los organismos e instituciones en este trabajo.
3ª. Convivencia.
- Pautas para el análisis de las relaciones interpersonales y de convivencia entre grupos.
- Análisis de la conflictividad ceutí.
- Condiciones de partida para que se pueda hablar de convivencia.
- Propuesta de proyecto de ciudad que favorezca la convivencia y compense las desigualdades.
- Propuesta de proyecto de creación del Instituto de Estudios Interculturales.
- Papel que puede jugar el movimiento social en el conocimiento mutuo de las distintas culturas.
- Elaboración de un proyecto educativo que forme en valores, en la resolución de conflictos, en habilidades sociales, etc.

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